Este alojamiento, sin televisión ni Wi-Fi, os invita a desconectar y disfrutar plenamente de la tranquilidad y la naturaleza que lo rodea. El acceso es por una escalera interior que lleva a un rellano con entrada independiente a cada habitación. La ubicación de la villa os permite hacer todo a pie: panadería, charcutería, carnicería, quesería, bodega, farmacia, peluquería, centro de belleza y restaurantes. Todos los sábados, el mercado de productores está a solo 2 minutos caminando. Podéis llegar a la playa del centro de Hossegor en un autobús lanzadera gratuito. Las rutas ciclistas son accesibles desde la casa. Todas las tiendas outlet de surf también están a poca distancia andando.